Lo definen como un  laboratorio de arquitectura, pero con el tiempo puede llegar a ser mucho más que eso: “Es una experiencia totalmente inédita, si seguimos adelante será un verdadero museo al aire libre, un hito cultural que convertiría a Chile en  parada obligada para los arquitectos del mundo”, dice satisfecho Eduardo Godoy, dueño de la empresa Interdesign y creador de Ocho al Cubo, el proyecto que desde el 2002 invita a reconocidos arquitectos a construir casas de lujo en las costas chilenas.

Todo comenzó en Marbella con las casas diseñadas por ocho profesionales locales, entre ellos Smiljan Radic, Cecilia Puga y Mathias Klotz, para luego sumar al primer invitado internacional, el japonés y Premio Pritzker Toyo Ito, quien en 2009 inauguró White O, su primera casa en Sudamérica. Fue también el comienzo de una alianza: gracias a Ito, otros colegas de su país se interesaron en la experiencia, dando origen a Ocho Quebradas, la nueva etapa de construcción, que reunirá ahora a ocho arquitectos japoneses y ocho chilenos,  y que comienza oficialmente hoy cuando Ryue Nishizawa presente su proyecto, en una charla que dará a las 12 horas en la Estación Mapocho.

Nacido en Tokio en 1966, Nishizawa será uno de los primeros en construir en la nueva locación, cuatro kilómetros al sur de Los Vilos. Luego se sumarán los demás, entre ellos su compañera Kazuyo Sejima, con quien ganó el Premio Pritzker (el Nobel de la arquitectura)  en 2010, Sou Fujimoto, Kengo Kuma, Junya Ishigami y Akihisa Hirata. De los arquitectos chilenos, comenzará Alejandro Aravena, quien conversará con Nishizawa, mañana también en la Estación Mapocho, a las 15 horas.

“Japón es el país que más premios Pritzker ha tenido,  siete en total, y ciertamente tienen algo que decir respecto al estado del arte en arquitectura y al rigor de su ejecución. Además, tanto Japón como Chile, saben que la fuerza más importante no es la vertical, sino la horizontal. No es la gravedad, sino el sismo. El empuje y  la aceleración de suelo genera otro tipo de arquitectura, compartimos ese ADN”, dice Aravena, quien ha sido jurado del Premio Pritzker desde 2009 y le tocó justamente galardonar a Nishizawa. Leer más

Fuente: latercera.com