Pocos son los afortunados que, como le ocurrió a Niemeyer en Brasil, acaban convirtiéndose en “los arquitectos”. Dentro de este selecto grupo se encuentra Jurgen Mayer H., que tras el impacto mediático del Metropol Parasol en Sevilla, fue elegido para la modernización de Georgia por su presidente, Mikheil Saakashvili. Desde el 2009, Mayer ha diseñado once construcciones en el país euroasiático: estaciones de servicio, centros cívicos y un aeropuerto. Obras de carácter orgánico y poco convencional que han generado un nuevo aire en esta región exsoviética, y a la que han puesto en el mapa del diseño.

De todas sus propuestas hasta la fecha, quizá los más radicales sean Wissol y Socar Rest Stop, dos áreas de servicio a las afueras de la capital, Tbilisi. Dos proyectos que ocuparon las portadas de la prensa especializada de medio mundo y a los que queremos volver después de un año y medio de vida. Los edificios casi escultóricos, de curvas y formas caprichosas, cubren un programa principal que incluye gasolinera, cajero y una pequeña tienda. De colores puros como el blanco y el negro, y desarrollada a base de hormigón y cristal, las construcciones resaltan sobre el entorno campestre, convirtiéndose en una referencia espacial sobre el paisaje. Leer más

Fuente: room-digital.com